La proptech Woperty ha reportado un alarmante aumento del 70% en la contratación de seguros por no pago de arriendos en los últimos tres meses. Este incremento se produce en un contexto de creciente presión económica sobre los chilenos, donde la inflación y el aumento de la Unidad de Fomento (UF), que ha superado la barrera de los $40.000, están afectando de manera significativa a los arrendatarios y propietarios. Los contratos de arrendamiento, especialmente los indexados a la UF, están experimentando cambios importantes que reflejan una nueva preocupación ante el aumento del riesgo de morosidad.
La situación se manifiesta de diversas maneras, siendo la más notoria la diferenciación por sectores dentro del Gran Santiago. En el sector oriente, la mayoría de los contratos son en UF, mientras que en otras comunas, como Ñuñoa, se encuentra un balance entre contratos en pesos y indexados. Según Jonathan Lamac, fundador de Woperty, para los propietarios puede ser más beneficioso tener contratos en UF o en pesos reajustables periódicamente, mientras que los arrendatarios tienden a preferir opciones en pesos con reajustes menos frecuentes, lo que evidencia la creciente complejidad del mercado.
El reciente aumento de la UF ha comenzado a repercutir no solo en los arriendos, sino también en los dividendos hipotecarios, tensionando la capacidad de pago de los arrendatarios. Esto ha llevado a los especialistas a instar a los propietarios a que se anticipen al riesgo de morosidad, sugiriendo prácticas como la evaluación minuciosa del perfil financiero de los arrendatarios antes de sellar un contrato y la implementación de condiciones de pago claras que se actualicen en respuesta a la inflación.
Woperty ha destacado que la gestión eficaz de propiedades resulta fundamental en este nuevo ecosistema, donde pequeños ajustes en los costos operativos pueden marcar la diferencia entre una inversión rentable y otra con flujos negativos. Además, en situaciones de morosidad, se aconseja a los propietarios actuar con prontitud para evitar el acumulamiento de deuda, bajo la premisa de mantener una comunicación formal y registrada con el arrendatario.
Las recomendaciones incluyen no solo la restructuración de contratos y política de pago, sino también la importancia de contar con un buen asesoramiento en administración inmobiliaria. Lamac enfatiza que una gestión adecuada puede disminuir significativamente los tiempos de resolución de problemas y mitigar el impacto financiero derivado de impagos, ofreciendo así una mayor seguridad y tranquilidad tanto para propietarios como para arrendatarios en el actual clima económico incierto.










