En Chile, la digitalización de los pagos, junto con la gestión integrada y el acceso a liquidez inmediata, se están consolidando como los pilares fundamentales del crecimiento sostenible para pequeñas y medianas empresas (pymes) y emprendedores. En una época donde la transformación digital avanza de manera acelerada, los negocios han comprendido que no basta con ofrecer un buen producto o servicio; necesitan también herramientas tecnológicas que simplifiquen sus operaciones, diversifiquen sus canales de venta y optimicen su liquidez. Esta necesidad es evidente en un contexto donde más de 580 mil comercios en el país ya están aceptando pagos digitales, evidenciando un crecimiento del sector con un promedio del 29% anual desde 2017.
La preferencia de los consumidores chilenos por métodos de pago digitales es cada vez más marcada. Según la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), aproximadamente el 60% de los consumidores prefieren utilizar tarjetas de crédito o débito sobre el efectivo. Sin embargo, a pesar de este avance, más del 60% de las pymes enfrenta dificultades para integrar y gestionar múltiples métodos de pago, lo que limita su capacidad para atender a una base de clientes cada vez más demandante. Nicole Revillot, Country Manager de TUU by Haulmer, afirma que contar con un sistema de cobro versátil que acepte diversos métodos de pago, genere boletas electrónicas y facilite pagos en línea, se ha convertido en una necesidad básica para competir en el mercado actual.
Otro de los desafíos críticos que enfrentan las pymes es la gestión eficiente de sus operaciones. La desconexión entre el punto de venta, el inventario y la documentación tributaria resulta en errores que pueden llevar a la pérdida de tiempo y afectar la toma de decisiones. La integración de estas funciones en una única plataforma no solo proporciona visibilidad en tiempo real sobre ventas y stock, sino que también capacita a los propietarios de negocios para anticipar y responder a las necesidades de reposición de inventario de manera más eficaz.
El acceso inmediato a la liquidez se ha convertido en un factor decisivo para el crecimiento de las pymes, ya que muchas logran incrementar sus ventas, pero se ven limitadas por los plazos de disponibilidad de los ingresos. En Chile, los pagos digitales ya representan más del 112% del PIB, con más de 6.391 millones de transacciones en los últimos 12 meses, experimentando un crecimiento del 18% anual. Conscientes de esta necesidad, se planea el lanzamiento de &Co, una cuenta digital integrada al ecosistema de TUU, que permitirá el abono inmediato de ventas, facilitando así la gestión financiera y reduciendo la dependencia de financiamiento externo.
La omnicanalidad también está transformando el paisaje comercial chileno. Vender exclusivamente en un local físico limita el potencial de expansión de un negocio. Según datos de PCMI, el 59% del comercio electrónico en Chile se realiza a través de dispositivos móviles, lo que refuerza la necesidad de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. Herramientas innovadoras, como enlaces de pago y sistemas de checkout para ecommerce, permiten a los empresarios expandir su alcance sin incurrir en grandes inversiones. La adopción de tecnologías específicas por sector se vuelve esencial, ya que no todas las empresas tienen las mismas necesidades, y contar con soluciones ajustadas a sus características puede resultar en una mejora significativa en la eficiencia y en la experiencia del cliente.










