Chile ha logrado mantener su posición en el Índice de Complejidad Corporativa Global 2026 (GBCI) elaborado por TMF Group, destacando por su estabilidad en comparación con otros mercados latinoamericanos. En este informe, el país se sitúa en el puesto 20 a nivel global, lo que le permite mantenerse fuera de la lista de las diez jurisdicciones más complejas para realizar negocios a nivel mundial. Este estudio, que abarca 81 países que representan más del 90% del PIB global, analiza 292 indicadores relacionados con impuestos, regulación laboral y marcos legales, con el objetivo de evaluar el entorno operativo que enfrentan inversionistas y empresas internacionales. Con ello, se busca medir la complejidad operativa que estas empresas enfrentan al establecerse en cada país.
Los resultados del análisis de TMF Group son especialmente relevantes en un contexto donde Chile se mantiene estable tras la llegada del presidente José Antonio Kast en marzo de este año. A pesar de los desafíos específicos que enfrenta el país en el ámbito operativo, su patrimonio de estabilidad atrae a inversionistas internacionales que buscan un entorno predecible. En comparación con otros países de América Latina, que enfrentan una creciente complejidad regulatoria y operativa, Chile se posiciona como un destino atractivo para la inversión extranjera a pesar de los tiempos prolongados necesarios para iniciar operaciones que demandan asesoría experta.
Desde TMF Group se subraya que, a pesar de su favorable posición, operar en Chile no está exento de desafíos. El informe destaca que las exigencias regulatorias y los procesos burocráticos continúan complicando la apertura de empresas en el país, aumentando la presión operativa sobre las compañías. No obstante, se señala que el costo competitivo de los recursos humanos y un entorno de negocios más predecible respecto a los demás mercados latinoamericanos continúan siendo factores atractivos que mejoran su competitividad en la región.
La situación global actual, marcada por inestabilidad geopolítica y económica, está afectando gravemente las operaciones de negocios transfronterizos. El proteccionismo y la incertidumbre regulatoria generan un ambiente desafiante que obliga a las empresas a diversificar sus cadenas de suministro y a considerar nuevas jurisdicciones. En este sentido, los inversionistas buscan seguridad en el entorno normativo, lo que representa una oportunidad para que los gobiernos, incluyendo el de Chile, fortalezcan su posición al simplificar procesos y brindar mayor claridad en las regulaciones.
A modo de contraste, el estudio de TMF Group ha posicionado a las Islas Caimán, Dinamarca, Hong Kong y los Países Bajos como los países con menores niveles de complejidad para hacer negocios en 2026. Esto se debe a sus marcos regulatorios más eficiente, infraestructura digital avanzada y procesos administrativos optimizados. En consecuencia, aunque Chile se mantiene como una opción sólida dentro de la región, se enfrenta al desafío de optimizar su ambiente operativo, considerando las lecciones que se pueden aprender de estas naciones menos complejas.










