Chile ha logrado un significativo avance al alcanzar, en el segundo semestre de 2025, un 24% de participación de mujeres en la gran minería, superando así la meta fijada por la Política Nacional Minera 2030. Este hito posiciona a Chile entre los países más destacados a nivel mundial en cuanto a la representación femenina en el sector minero. A pesar de los obstáculos históricos que ha enfrentado esta industria para atraer y retener talento femenino, el aumento en la participación es un indicativo del cambio hacia entornos laborales más inclusivos y equitativos.
Sin embargo, aunque el incremento en la representación de mujeres en la minería es alentador, el foco ahora se desplaza hacia la necesidad de que estas se integren en roles de liderazgo y toma de decisiones. La meta no solo es garantizar la entrada de mujeres en el sector, sino también construir trayectorias profesionales sostenibles que les permitan ascender y tomar posiciones decisivas dentro de las organizaciones. Este cambio de perspectiva es esencial para asegurar que las mujeres no solo estén presentes, sino también influyan en las estrategias y políticas de las empresas mineras.
María Paz Núñez, vicepresidenta de Global Project Services de Ausenco, subraya la importancia de implementar herramientas efectivas que promuevan el desarrollo profesional de las mujeres en minería. Destaca que programas de mentoría, planes de desarrollo y comités de diversidad son cruciales para avanzar en la construcción de liderazgos femeninos. Núñez relata su propia experiencia, enfatizando que la mentoría puede jugar un papel transformador en el reconocimiento del potencial de las mujeres y, por ende, en su crecimiento profesional.
Actualmente, las empresas proveedoras de la minería, como Ausenco, también están haciendo esfuerzos significativos para aumentar la participación femenina en todos los niveles organizacionales. Con un 19% de mujeres en su fuerza laboral, este sector muestra uno de los porcentajes más altos de la región, lo que refleja un compromiso creciente con la inclusión. Las iniciativas orientadas al desarrollo de mujeres son esenciales para asegurarse de que no solo se cumplan las metas de representación, sino que también se promueva la incorporación de estas en roles de mayor responsabilidad.
La industria minera chilena está ante un nuevo desafío: transformar el crecimiento en la representación de mujeres en una mayor influencia en los espacios de liderazgo. A medida que se amplía la cartera de proyectos y aumenta la demanda de talento especializado, es crucial que las empresas inviertan en el desarrollo de sus trabajadoras. La inversión en programas que apoyen la progresión de carrera de mujeres en minería será fundamental para lograr un cambio real y sostenible en la estructura de liderazgo del sector.










