Ipsos Chile ha dado a conocer la primera edición de MKT Beat, un innovador estudio periódico diseñado para identificar las tendencias y cambios en los hábitos de consumo del mercado chileno. Los resultados del estudio revelan que la situación financiera de muchos hogares en el país es crítica, con un alarmante 29% de los encuestados que destina más de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas de consumo. Este dato pone de manifiesto la presión que enfrentan los consumidores chilenos en un entorno económico cada vez más desafiante.
Asimismo, el estudio revela que el 44% de la población asegura que ahorra para enfrentar imprevistos, lo que refleja una clara adaptabilidad ante la incertidumbre económica actual. Solo el 44% de los encuestados logra cubrir sus gastos de forma directa, lo que implica que gran parte de la población tiene dificultades para mantener un equilibrio financiero. Un preocupante 23% de los encuestados admite dejar pagos pendientes, mientras que un 7% no logra satisfacer sus obligaciones básicas, evidenciando la gravedad de la crisis económica que sacude al país.
La tarjeta de crédito en cuotas se ha consolidado como una herramienta de financiamiento cada vez más utilizada en Chile, donde un tercio de las personas recurre a este método para gestionar sus gastos diarios. Los motivos de ahorro entre los chilenos están determinados en gran medida por la necesidad de contar con un respaldo financiero ante imprevistos. De acuerdo a los datos, un 66% de los encuestados se preocupa por gastos médicos debido a accidentes o enfermedades graves, y un 55% está alerta sobre la posibilidad de perder su empleo.
El estudio también destaca que el 56% de la población prefiere mantener su capital en cuentas de ahorros tradicionales, seguido por un 29% que opta por dejar un saldo disponible en su cuenta corriente. Este comportamiento económico refleja un cambio en la cultura del ahorro en el país, donde la gente se ha alejado de aspiraciones a largo plazo y se ha centrado en proteger lo que ya poseen. Nicolás Fritis, CEO de Ipsos Chile, destacó que este cambio se manifiesta como una respuesta defensiva frente a un contexto económico incierto y a un aumento del desempleo, lo que genera una creciente preocupación por la inflación.
En respuesta a las difíciles condiciones económicas, el 81% de los chilenos prefieren cocinar en casa en lugar de salir a comer, y un 69% opta por quedarse en casa para reducir gastos. Los consumidores se vuelven cada vez más selectivos al momento de realizar sus compras, priorizando comercios que ofrecen precios bajos y promociones. A pesar de la necesidad de ajustar sus presupuestos, el optimismo persiste: un 64% de los encuestados proyecta una mejora en su situación personal en los próximos doce meses, mientras que un 55% anticipa un aumento en sus niveles de consumo, lo que sugiere una posible recuperación económica a mediano plazo.










