Las ventas reales de comida de servicio rápido en Chile mostraron un crecimiento anual de 3,3% durante el segundo trimestre de 2026, aunque esta cifra contempla una moderación respecto al trimestre anterior. A pesar de seguir en terreno positivo, el crecimiento del sector parece depender cada vez más de la expansión del número de localidades y un incremento en el volumen de transacciones, mientras que el rendimiento por punto de venta sigue debilitándose. Estos datos emergen del último informe trimestral emitido por la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC), que evidencian que el segmento concluyó la primera mitad del año con un alza acumulada del 4,3%.
El análisis revela que, aún con un incremento en el número de locales de un 9,6% anual, las boletas experimentaron un notable crecimiento del 13,6%. Sin embargo, las ventas en locales equivalentes cayeron un 7,4% en términos reales, reflejando una tendencia de contracción que ya se había avistado a inicios de año. Esta situación sugiere que la industria, aunque en expansión, enfrenta una competencia mayor que afecta el rendimiento por local. Además, el consumo promedio por boleta ha caído un 7,9% real, lo que pone de relieve un cambio en las decisiones de consumo de los hogares chilenos, que parecen estar ajustando sus presupuestos.
La creciente competencia dentro del sector de comida de servicio rápido está relacionada con la expansión de locales y estrategias comerciales diseñadas para mantener volúmenes de ventas. Durante el trimestre, se ha visto un incremento en las ventas online, tanto a través de plataformas externas como de canales propios, disminuyendo la participación de los formatos de venta presencial. Este fenómeno ha sido especialmente notorio en regiones, donde la penetración digital ha avanzado significativamente, reduciendo la brecha que antes existía con la Región Metropolitana.
A pesar de estos desafíos, la comida rápida sigue mostrando un nivel de demanda y frecuencia de compra resiliente. No obstante, la dinámica de precios y la competencia constante están moldeando el comportamiento del consumidor, quien se encuentra más sensible a los precios y busca optimizar su gasto. En este contexto, el sector sigue evolucionando, adaptándose a cambios en los hábitos de consumo, aunque el gasto promedio por compra ha disminuido, lo que afecta el rendimiento de los locales equivalentes.
Guillermo Prieto, presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía, señala que estos resultados reflejan un sector dinámico que, aunque presenta cifras de crecimiento más moderadas que en períodos anteriores, sigue siendo atractivo para los consumidores. En un ambiente económico que impone mayores restricciones presupuestarias, se ha observado que las personas eligen las opciones de comida rápida, que ofrecen variedad de precios y formatos. Además, se ha notado un dinamismo creciente en las regiones, donde las ventas superan el promedio nacional, resaltando así la expansión y adaptación de este segmento en todo el país.










