Plan Chile Despega: ¿Cómo Impactará en el Desempleo?

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El economista Benjamín Villena, del Instituto de Políticas Económicas de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), ha analizado recientemente el nuevo plan gubernamental “Chile Despega, con más pega”. Este ambicioso proyecto, diseñado para contrarrestar la alta tasa de desempleo en el país, prevé movilizar $1,3 billones entre 2026 y 2027, apuntando a la creación de más de 100 mil puestos de trabajo a través de diversas estrategias, como la aceleración de obras públicas y subsidios a la contratación. Villena enfatiza que, si bien el monto total es significativo, es crucial diferenciar entre el gasto fiscal efectivamente nuevo y el que simplemente acelera recursos ya presupuestados.

En este sentido, Villena estima que la parte realmente nueva del gasto fiscal podría ascender a unos $900 mil millones, cifra que contempla subsidios específicos y proyectos de infraestructura de rápida ejecución. El académico subraya que, aunque las medidas pueden resultar efectivas en términos de movilización de recursos, la verdadera test de su éxito reside en su capacidad para efectivamente reducir la tasa de desocupación. De acuerdo a sus proyecciones, el impacto podría ser limitado a una disminución de tres décimas en la tasa de desempleo, que actualmente se sitúa en un 9,5%.

El plan se presenta en un contexto marcado por el creciente desempleo y, a raíz de esto, Villena considera oportuno el enfoque temporal del programa, que se centra en el corto plazo. Según su análisis, la urgencia del problema laboral en Chile requiere soluciones inmediatas. Destaca que el costo aproximado por cada nuevo empleo generado sería de $9 millones, lo que equivale a casi 16 meses de un sueldo mínimo, lo que resalta la necesidad de una planificación efectiva y sin retrasos en los proyectos propuestos.

En su evaluación, Villena también advierte sobre la relevancia de la formalización de los nuevos trabajadores que se incorporen gracias a estas iniciativas. Muchos de ellos provendrán de sectores informales y de inactivos, lo que podría tener repercusiones adicionales en el desempleo. De igual forma, resalta la importancia de observar el tipo de perfiles que logran acceder a estas oportunidades laborales. La meta no solo debería ser reducir la tasa de desocupación, sino también garantizar empleos de calidad y estabilidad para los nuevos trabajadores.

Por último, el académico enfatiza que las medidas de corto plazo deben complementarse con reformas laborales más amplias y un enfoque en el crecimiento sostenible del empleo. Villena estipula que para llevar la tasa de desempleo por debajo del 8%, será necesario implementar estrategias que fomenten un mercado laboral más adaptativo, que contemple la reducción de costos laborales y el apoyo al empleo femenino. En su visión, el desafío radica en sostener los avances más allá del impulso inicial del programa, lo que requiere un crecimiento sostenido y una efectiva ejecución de los proyectos previstos.

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