Según una reciente encuesta realizada por AFP Capital y Cadem, un alarmante 69% de las personas se sienten poco o nada informadas sobre los Fondos Generacionales, un componente clave de la Reforma Previsional que comenzará a operar el 1 de abril de 2027. Esta falta de conocimiento es aún más pronunciada entre mujeres, jóvenes y personas pertenecientes a los segmentos socioeconómicos D y E, donde el porcentaje de desinformación alcanza hasta un 82%. La situación plantea un reto considerable para las entidades responsables de proporcionar información clare y accesible sobre estas reformas previsionales en los próximos seis meses.
Los Fondos Generacionales sustituirán los actuales multifondos A, B, C, D y E, incorporando un nuevo esquema que asignará automáticamente a cada persona un fondo de acuerdo con su año de nacimiento. Este sistema contempla un total de diez Fondos Generacionales, cada uno de los cuales adaptará gradualmente su estrategia de inversión en función de la edad de sus afiliados, ajustando el nivel de riesgo a medida que se acerquen a la jubilación. La encuesta reveló que solo un 30% de los encuestados se siente algo o muy informado sobre este cambio, lo que refleja una importante necesidad de educación y comunicación en torno a este tema.
A pesar de la notable falta de información, el sondeo indica que un 53% de las personas se manifiestan en desacuerdo con la medida que asigna a los Fondos Generacionales según el año de nacimiento, sin posibilidad de cambio. Este desacuerdo es más evidente entre mujeres y personas de entre 35 y 54 años, donde el descontento alcanza un 57%. Entre los hombres, el desacuerdo se sitúa en un 49%, mientras que en los segmentos socioeconómicos C1, D/E, C2 y C3, la percepción negativa sobre esta característica del nuevo esquema es bastante transversal, lo que sugiere un cuestionamiento generalizado sobre la rigidez en la asignación de fondos.
Con respecto a cómo funcionarán los Fondos Generacionales, estos se diferenciarán de los multifondos por su enfoque proactivo hacia la inversión, adaptándose al ciclo de vida de los afiliados. En las primeras etapas, estos fondos tendrán una predisposición hacia activos de alto crecimiento, ya que los jóvenes cuentan con un mayor horizonte para acumular capital. Con el tiempo, sin embargo, la estrategia cambiará, incrementando la seguridad y la protección del capital a medida que los afiliados se acerquen a la edad de pensión. Esta transición se realizará de manera automática, eliminando así la necesidad de gestionar cambios administrativos por parte de los afiliados.
El vicepresidente de AFP Capital, Romeo Hodali, ha resaltado la importancia de abordar esta falta de conocimiento y ha señalado que, en los próximos meses, el compromiso será explicar el funcionamiento de los Fondos Generacionales de manera clara y resolver cualquier duda que puedan tener los afiliados. «El desafío es grande», afirma Hodali, «la educación y la información son cruciales para asegurar que las personas comprendan a fondo los cambios que se avecinan en sus sistemas de pensiones y cómo estos pueden impactar su futuro financiero.» En este contexto, se espera que las entidades responsables intensifiquen sus esfuerzos comunicativos para abordar la evidente brecha informativa.










