La reciente votación informal para seleccionar al próximo secretario general de la ONU, realizada este viernes, ha revelado que ninguno de los siete candidatos logró escapar a los votos en contra de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Este resultado deja entrever la posibilidad de que nuevos postulantes surjan en la contienda. Tal como reportó la Agencia AP, la votación resalta las dificultades de alcanzar un consenso entre las cinco potencias con derecho a veto -Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia- cuyo apoyo es crucial para la elección del sucesor de António Guterres, actual secretario general.
La votación fue la primera de una serie de consultas informales y anónimas en las que los miembros permanentes del Consejo utilizaron papeletas codificadas por colores. Este sistema permite discernir con facilidad si un voto de rechazo procede de algún país con derecho a veto, aunque no especifica quién lo emitió. Aunque los resultados no constituyen vetos formales, sí pueden anticipar futuros obstáculos que las candidaturas enfrentan en este proceso democrático complicado, generando incertidumbre entre los aspirantes.
Entre los candidatos, la costarricense Rebeca Grynspan se destacó al recibir el mayor número de votos de «aliento». Sin embargo, también acumuló cinco votos de «desaliento», de los cuales, dos provinieron de miembros permanentes del Consejo. Además de Grynspan, la lista incluye a la exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett; el argentino Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); el expresidente senegalés Macky Sall; y las ecuatorianas Ivonne A-Baki y María Fernanda Espinosa, junto al ugandés Olara Otunnu.
Es relevante mencionar que la elección se desarrolla sin la presencia de Michelle Bachelet, quien oficializó su retiro de la candidatura el pasado 19 de septiembre. Bachelet había sido considerada una de las potenciales sucesoras de Guterres, quien ha ocupado esta importante posición durante casi diez años. Su ausencia plantea un nuevo contexto en las diversas dinámicas de postulaciones y negociaciones entre las naciones en busca de un candidato consensuado.
La situación se torna más compleja con el contexto de la administración del expresidente Donald Trump en Estados Unidos, cuyo gobierno ha dejado claro que no considera a ninguno de los actuales candidatos como ideal. La administración ha estado promoviendo reformas profundas en la ONU, en medio de críticas al funcionamiento y decisiones de la organización. No obstante, funcionarios estadounidenses han indicado que, pese a esta postura, no descartan brindar apoyo a alguno de los postulantes, factor que podría esclarecerse en los próximos días a medida que avancen las consultas internas.










