Los seis nuevos aviones F-16 Fighting Falcon que Argentina había programado para recibir este fin de semana han tenido un retraso inesperado en su arribo al país. La llegada de estas aeronaves, adquiridas a Dinamarca, estaba prevista para el fin de semana del 26 y 27 de septiembre, en el Área Material Río Cuarto, ubicada a unos 10 km de la ciudad de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. Sin embargo, un informe de Cadena 3 anuncia que la ventana de llegada se ha extendido hasta el miércoles 30, dependiendo de las condiciones meteorológicas y operativas, lo que deja abierta la posibilidad de que los cazas puedan aterrizar entre el lunes y martes.
Esta nueva incorporación al arsenal argentino incluye dos F-16 de doble cabina y cuatro monoplaza, sumando un total de 12 cazas en su flota, de los 24 que se prevén adquirir mediante esta compra. Los aviones, que despegaron de Skrydstrup en Dinamarca, realizan un itinerario con escalas en Zaragoza y Gran Canaria, donde actualmente se encuentran, antes de hacer una última parada en Natal, Brasil, para luego completar su viaje hacia Argentina.
El traslado de los F-16 está siendo respaldado por aviones cisterna KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que proporcionan reabastecimiento de combustible en vuelo, lo que es esencial para asegurar que los cazas lleguen a su destino sin inconvenientes logísticos. La participación de estos aviones cisterna resalta la colaboración internacional en operaciones de transporte militar, un aspecto crítico para la eficacia del traslado de aeronaves de combate.
Además de la flota de F-16, la Fuerza Aérea Argentina también ha movilizado un avión KC-130H Hércules TC-69, apodado «Puerto Argentino», y el Boeing 737 T-99, conocido como «Islas Malvinas», para acompañar este segundo lote de cazas. La coordinación de estos vuelos requería de una planificación meticulosa, asegurando que todos los componentes del transporte aéreo trabajen en conjunto para el éxito de la misión.
Este desarrollo en la adquisición de aeronaves de combate por parte de Argentina es parte de un esfuerzo mayor para modernizar su flota y fortalecer su capacidad defensiva. La llegada de estos F-16 marca un hito en la historia de la aviación militar en Argentina, ya que estos cazas representan tecnología avanzada en comparación con los modelos más antiguos que actualmente forman parte de su inventario. A medida que se aproxima la nueva fecha de llegada, las expectativas se elevan, tanto dentro del ámbito militar argentino como entre los observadores internacionales.










