Un intento de secuestro tuvo lugar en un vuelo de Flydubai que viajaba de Dubái a Israel, específicamente a Tel Aviv, cuando uno de los pilotos apuñaló a su compañero y aparentemente trató de estrellar la aeronave en pleno vuelo. Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, informó que el incidente se produjo mientras el avión se aproximaba a su destino, lo que provocó una rápida caída de 17,400 pies en menos de dos minutos. Afortunadamente, los pasajeros y miembros de la tripulación lograron reducir al agresor, quien ha sido arrestado.
Este aterrador episodio ha dejado a los pasajeros en un estado de shock e incertidumbre. Una pasajera declaró a los medios de comunicación israelíes que vivieron momentos de angustia extrema, creyendo que sus vidas estaban en peligro inminente. Los datos de seguimiento de vuelos revelaron que el Boeing 737 MAX 8, en su descenso, activó el código 7500, un indicativo internacional de secuestro de aeronave, mientras que las autoridades recibieron una llamada de emergencia antes de que se produjera el caos en la cabina.
En respuesta a este atentado, Netanyahu convocó una reunión de seguridad con su ministro de Defensa. A medida que la situación se desarrollaba, se consideró la posibilidad de enviar un avión militar o civil para repatriar a los pasajeros a Israel. Sin embargo, se informó que las autoridades saudíes se negaron a permitir el aterrizaje de aeronaves israelíes en su territorio, complicando aún más la situación. Este obstáculo se debe a la falta de relaciones diplomáticas entre ambos países.
La información sobre el atacante, que se ha confirmado como el copiloto de la aeronave, ha sido aún limitada. Se ha indicado que es de nacionalidad omaní, pero su identidad completa no ha sido revelada. Las autoridades aún investigan cómo logró introducir el arma en la cabina y qué motivó su ataque. Los dos pilotos del vuelo resultaron heridos y debieron ser trasladados al hospital, siendo el capitán uno de los afectados en esta intención de homicidio.
Respecto a los pasajeros, si bien se confirmó que todos se encuentran a salvo, aún no se ha dado a conocer el número exacto de personas a bordo ni si hubo heridos adicionales en la escena. Netanyahu mencionó que la mayoría eran israelíes, y que algunos valientes lograron tomar acción durante el tumulto, accediendo a la cabina y ayudando a estabilizar el avión. La incertidumbre continúa mientras las autoridades investigan las circunstancias que rodearon este intento de secuestro y los motivos detrás del ataque.










