Más allá de la infraestructura eléctrica, el proyecto Tineo-Nueva Ancud instaló un enfoque de relacionamiento comunitario que parte antes del EIA y se sostiene durante toda la evaluación: diálogo temprano, participación informada y acuerdos que buscan responder a realidades locales e indígenas del territorio.
En proyectos de transmisión, la conversación con el territorio no es un anexo al diseño, sino que es parte de la viabilidad social y ambiental de la obra.
En el caso de Tineo-Nueva Ancud, esa lógica se refleja en acciones previas al ingreso del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), organizadas como un plan de participación temprana y relacionamiento comunitario como base de la estrategia de Transelec.
Como la empresa de transmisión más grande del país, para Transelec la sostenibilidad es un pilar fundamental de su trabajo.
Adoptada de manera transversal en el centro de todas sus operaciones, la empresa establece diferentes criterios y estrategias de trabajo y diálogo para el desarrollo del sector y también de las comunidades.
El modelo del proyecto Tineo-Nueva Ancud
El proyecto Tineo-Nueva Ancud es una de las obras de transmisión eléctrica más importantes del sector, especialmente para la zona sur.
Su propósito es reforzar la seguridad, continuidad y capacidad del suministro eléctrico de la Región de Los Lagos, bajo una infraestructura mandatada para el fortalecimiento del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Para el proyecto, el proceso de relacionamiento se estructuró en dos momentos: primero, reuniones con dirigencias comunitarias e indígenas para presentar el proyecto y levantar consultas y necesidades.
Luego, asambleas y reuniones ampliadas con presentaciones en 26 localidades y 16 comunidades indígenas.
La lógica detrás de ese trabajo temprano es explícita: presentar el proyecto, recibir observaciones, responder inquietudes y recoger información relevante para el EIA y el proyecto final.
En ese sentido, el trabajo anticipado de los equipos de Transelec arrojó importantes resultados concretos. El proceso permitió optimizar el trazado y dar “pertinencia social y cultural” a la descripción del proyecto y reforzar las medidas ambientales y compromisos voluntarios.
Inversión social
La propuesta de inversión social con sentido territorial se entiende mejor cuando se mira como un trabajo continuo que involucra diálogo temprano (antes del EIA), participación durante la tramitación y acuerdos formales que orientan medidas y planes.
En su propia filosofía, Transelec ha señalado que trabaja con un modelo de relacionamiento comunitario e inversión social y estrategias de participación ciudadana (incluida indígena) para todos sus proyectos.
Además, la empresa plantea que los programas se gestionan y ejecutan de manera conjunta con los vecinos, mediante instancias como mesas de trabajo, procesos de participación y proyectos de inversión social.
Esto conecta directamente con el enfoque que se observa en el proyecto: un levantamiento temprano para entender necesidades locales y un proceso indígena con etapas y contrapropuestas.
Algunas iniciativas contemplan:
- Planes de recuperación de bosque nativo
- Espacios comunitarios
- Planes de inversión para fomento de actividades tradicionales
Participación temprana con método y trazabilidad
La ejecución de estas instancias se establece dentro de un Plan de Participación Ciudadana Temprana, enmarcado en una política de acercamiento con la comunidad organizada con el objetivo de construir relaciones de confianza, transparencia y cooperación en el territorio.
En la práctica, la metodología combinó espacios “de dirigencia” y espacios “ampliados” para llegar con información a más personas y recoger observaciones en terreno.
Como consecuencia, el alcance territorial del proceso arrojó como resultado más de 70 instancias de relacionamiento, distribuidas por comunas como Llanquihue, Puerto Varas, Puerto Montt, Maullín, Calbuco y Ancud.
Este relacionamiento temprano permitió que al momento de adquirir la aprobación ambiental del proyecto, se contara con un conjunto de compromisos voluntarios orientados a ámbitos ambientales, culturales y sociales, consolidando una forma de desarrollo que integra las visiones del territorio y fortalece la legitimidad del proyecto en las comunidades involucradas.










