Paola Basaure y sus años de aprendizaje en Transelec

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Para la vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Gestión Socioambiental, en una empresa responsable de infraestructura estratégica para el país, aprender el negocio significa entender mucho más allá de lo técnico, poniendo lo humano y territorial en el centro. 

En una empresa de transmisión eléctrica, aprender el negocio es entender mucho más que líneas, subestaciones y operación. Hoy en día significa comprender una infraestructura que permanece durante décadas, conecta territorios, exige continuidad técnica y obliga a tomar decisiones donde se encuentran ingeniería, regulación, medio ambiente, personas y visión de futuro.

Ese aprendizaje ha marcado la trayectoria de Paola Basaure en Transelec. Desde su rol como vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Gestión Socioambiental, ha sido testigo de una industria que cambió su forma de mirarse a sí misma, pasando de una actividad concentrada en operar activos críticos a una gestión donde la sostenibilidad y una nueva relación con el entorno forman parte de la conducción empresarial.

Basaure ha aprendido a mirar la infraestructura crítica como un sistema de decisiones conectadas. Cada proyecto, cada mantenimiento, cada nueva iniciativa y cada interacción con el territorio pueden tener efectos operacionales, ambientales, institucionales y reputacionales. Esa lectura es la que transforma la experiencia acumulada en una forma de liderazgo.

Los puntos de inflexión de la gestión de Basaure

Uno de los aprendizajes más relevantes de su trayectoria se centra en la transformación de la gestión ambiental. Para Transelec, este tema es una de las prioridades de la empresa y un ítem en constante cambio y revisión. 

Basaure explica que para la empresa este trabajo sostenido y transversal representa una gestión con mirada a largo plazo.

Para las empresas del rubro, ese tipo de cambio requiere procesos de cultura. Implica que los equipos entiendan los compromisos, reconozcan riesgos, levanten alertas y actúen con criterio antes de que una situación escale. También exige que la empresa alinee estándares ambientales en la planificación, en la construcción, en la operación y en la relación cotidiana con sus activos.

En la experiencia de Basaure, estos cumplimientos hoy son norma y para una empresa, es necesario fomentar criterios para decidir, detener, corregir y aprender. Esa mirada resulta especialmente importante en su labor en una compañía que opera infraestructura extensa, expuesta a territorios diversos, condiciones climáticas exigentes y altos estándares regulatorios.

En ese sentido, la transformación corporativa se vuelve visible cuando una empresa cambia su manera de actuar en el papel y en terreno. Ese ha sido uno de los ejes de aprendizaje que Basaure ha convertido en conducción desde su posición.

Reconociendo la industria desde adentro

La transmisión eléctrica sostiene buena parte de la vida cotidiana y productiva del país. Por eso los años en Transelec le han permitido a Basaure comprender una industria que funciona con una exigencia permanente: continuidad y futuro. 

Su valor aparece cuando la energía fluye, cuando el sistema responde, cuando las redes operan con estabilidad y cuando los equipos logran anticiparse a eventos que podrían afectar el servicio.

Esa condición exige una forma particular de gestión. En infraestructura crítica, las decisiones se toman con mirada técnica y con conciencia de sus efectos. Una faena puede tener implicancias ambientales y una mantención puede requerir coordinación fina, por lo que una contingencia puede poner a prueba la calidad de los equipos y de la cultura interna.

Basaure ha construido su mirada precisamente en esa intersección. Su aprendizaje dentro de Transelec ha consistido en entender que la sostenibilidad, la operación y la reputación no avanzan por caminos separados. Forman parte de una misma manera de conducir infraestructura.

Sostenibilidad: la nueva frontera

Otro punto central de su evolución profesional ha sido llevar la sostenibilidad a etapas tempranas de la toma de decisiones. En su mirada, los criterios socioambientales deben estar presentes desde la evaluación de una idea, una inversión, una adquisición y finalmente un proyecto.

Con los criterios actuales, la sostenibilidad deja de operar como validación posterior y entra desde el diseño de las decisiones. Según Basaure permite hacer mejores preguntas, anticipar riesgos, revisar impactos y conectar la estrategia empresarial con las condiciones reales del territorio y de la operación.

En una empresa de infraestructura crítica, esa anticipación tiene valor ejecutivo. Ayuda a reducir incertidumbre, mejora la calidad de los proyectos y permite construir decisiones más sólidas. También exige equipos capaces de conversar con ingeniería, operaciones, legal, comunicaciones, asuntos corporativos y medio ambiente.

Basaure ha aprendido que conducir sostenibilidad en Transelec significa entrar temprano, entender el negocio y aportar criterios que mejoren la forma en que la empresa planifica su crecimiento.

Transparencia para conducir bajo presión

La trayectoria de Basaure también está marcada por una idea de transparencia entendida como práctica de gestión. En infraestructura crítica, la transparencia adquiere valor cuando una organización enfrenta momentos de presión: una contingencia, una brecha, una fiscalización, un error o una decisión compleja.

Actuar con transparencia implica ordenar información, reconocer situaciones, activar equipos y comunicar con claridad a quienes corresponde. Esa capacidad fortalece la confianza interna y externa, porque muestra una organización dispuesta a hacerse cargo de sus procesos.

Para Basaure, ese aprendizaje forma parte del liderazgo ejecutivo. Una empresa madura necesita levantar la mano cuando corresponde, explicar lo que ocurre y corregir con método. La confianza se sostiene con consistencia, especialmente en sectores donde la continuidad del servicio y la responsabilidad pública son parte del trabajo diario.

Esa mirada ha contribuido a instalar una conducción basada en estándares visibles y decisiones trazables.

Una forma de conducción

La trayectoria de Paola Basaure en Transelec muestra cómo una ejecutiva puede transformar años de aprendizaje en una forma de conducción. Su experiencia se ha construido en una industria donde cada decisión combina continuidad operacional, regulación, medio ambiente, reputación, equipos y visión de largo plazo.

Ese recorrido le ha permitido entender la infraestructura crítica desde una perspectiva amplia. La transmisión eléctrica requiere excelencia técnica y una organización capaz de sostener estándares, actuar con transparencia, formar equipos y anticipar los efectos de sus decisiones.

Basaure representa esa evolución con un perfil que se instala en el punto donde la sostenibilidad entra a la estrategia, el cumplimiento ambiental se vuelve cultura interna y la infraestructura se entiende como una responsabilidad permanente.

En tiempos en que Chile necesita más redes, mayor resiliencia y proyectos capaces de sostenerse durante décadas, ese tipo de liderazgo adquiere un valor especial. La experiencia ejecutiva más que ser solo trayectoria acumulada ahora es criterio para conducir infraestructura en una etapa más exigente para el país.

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