Casi un mes después de la tragedia del vuelo AI171 de Air India, la investigación ha comenzado a arrojar luz sobre las causas del siniestro que cobró la vida de aproximadamente 260 personas. Un informe preliminar sugiere que no se trató de un fallo técnico, sino que las acciones de los pilotos están en el punto de mira. Según las fuentes consultadas por BioBioChile, se ha identificado que una maniobra en la cabina pudo haber llevado al apagado de uno o ambos motores después del despegue. La data recogida de la caja negra aún no revela anomalías que justifiquen tal intervención por parte de la tripulación, lo que ha generado incertidumbre sobre las circunstancias del accidente y si fue un error humano o un evento intencional.
El vuelo AI171, que partió del aeropuerto de Ahmedabad el 12 de junio, contaba con 242 personas a bordo, entre ellos 230 pasajeros y 12 miembros de la tripulación. En un giro devastador, el Boeing 787 Dreamliner perdió el control segundos después de despegar y se estrelló en un edificio del campus universitario BJ Medical College. Las imágenes del caos y la destrucción fueron impactantes, mientras que la magnitud del impacto dejó una estela de dolor, dado que hubo víctimas tanto en la aeronave como en tierra. A pesar de lo inverosímil de la situación, un único pasajero, identificado como Ramesh Vishwakumar, se convirtió en el único sobreviviente, dejando a todos atónitos.
Ramesh Vishwakumar, un británico de 38 años, se encontraba visitando a su familia en la India cuando abordó el trágico vuelo. Solo sufrió heridas leves y fue registrado caminando entre los escombros humeantes hacia una ambulancia, lo que ha sorprendido tanto a las autoridades como a la opinión pública. «Treinta segundos después del despegue, se escuchó un fuerte ruido y el avión se estrelló», compartió en una entrevista, reflejando el impacto devastador y la rapidez con la que se desarrollaron los eventos. La historia de su supervivencia se ha convertido en un relato de esperanza en medio de la tragedia.
La aeronave estaba pilotada por el capitán Sumeet Sabharwal, un experimentado instructor con más de 10,000 horas de vuelo, junto al primer oficial y copiloto Clive Kunder, quien también contaba con una significativa experiencia de 3,400 horas. Esta experiencia ha llevado a los investigadores a cuestionarse cómo es posible que ambos motores se detuvieran de manera simultánea, algo que Murlidhar Mohol, funcionario de Aviación Civil India, describió como un incidente sin precedentes. Las primeras concluisones están poniendo en duda la posibilidad de que los mecanismos de seguridad se activaran, llevando a situaciones extraordinarias como la del avión que perdió ambos motores justo después de despegar.
Las investigaciones aún están en curso y finalizando el mes de junio, las autoridades indias han enfatizado que no se puede determinar con precisión la causa del accidente hasta que se completen todas las evaluaciones. Los expertos en aviación se encuentran en estado de alerta, ya que si la evidencia sugiere una mala manipulación de los interruptores de los motores por parte de la tripulación, esto podría llevar a una revisión completa de los protocolos de seguridad en vuelos comerciales. La tragedia del vuelo AI171 ha dejado una profunda huella en la comunidad, destacando la necesidad de un escrutinio más riguroso en la capacitación de los pilotos y la gestión de crises a bordo.










