A partir de marzo, Carabineros de Chile pondrá en marcha un plan piloto para el uso de pistolas táser en intervenciones relacionadas con violencia intrafamiliar. Así lo confirmó el subsecretario del Interior, Luis Cordero, en una entrevista con El Diario de Cooperativa. La medida busca proporcionar a los efectivos una herramienta intermedia que permita reducir situaciones de riesgo sin recurrir al uso de armas de fuego.
Una herramienta de control con protocolo específico
Las pistolas táser, también conocidas como dispositivos de impulso eléctrico, funcionan mediante el disparo de dos pequeñas lancetas que se adhieren al cuerpo de la persona y transmiten una descarga controlada. Según explicó Cordero, este mecanismo puede provocar una pequeña lesión, por lo que su uso estará regulado por protocolos específicos definidos en conjunto con el Ministerio del Interior.
«Esta es un arma que tiene pulso eléctrico (…). Al disparar, envía dos lancetas que quedan en el cuerpo, de las cuales luego hay que hacer una extracción y queda una pequeña lesión. Esas son las características del arma. No es sólo un golpe», detalló el subsecretario.
Violencia intrafamiliar: el foco inicial del plan piloto
La decisión de iniciar este piloto específicamente en situaciones de violencia intrafamiliar responde a las características de este tipo de delitos, que suelen ocurrir en entornos cerrados y presentan dificultades para una intervención segura. En este contexto, el uso de armas de fuego resulta poco aconsejable, y las pistolas táser pueden ofrecer una alternativa más segura para inmovilizar a personas agresivas sin poner en riesgo a otras víctimas o a los propios funcionarios.
«Se trata de hechos que suceden al interior del hogar, donde el uso del arma de fuego no es recomendable y la inmovilización física puede ser compleja», señaló Cordero, destacando que el objetivo es lograr una intervención eficaz sin recurrir a métodos más letales.
Capacitación y uso focalizado, no masivo
El plan contempla una capacitación específica para los funcionarios que utilicen estas herramientas, con el fin de garantizar su uso adecuado y responsable. No se trata, según las autoridades, de una implementación masiva, sino de una estrategia focalizada en situaciones particulares.
«No es para todos los procedimientos policiales y no va a reemplazar el arma de fuego. El arma de fuego tiene reglas de uso de la fuerza bien específicas sobre este punto», aclaró el subsecretario.
Este enfoque busca evitar un uso indiscriminado y, al mismo tiempo, dotar a Carabineros de una herramienta que permita una respuesta proporcional a ciertas situaciones de riesgo, especialmente cuando existen víctimas vulnerables en entornos domésticos.
Un paso más en la modernización policial
La incorporación de las pistolas táser forma parte de un proceso más amplio de modernización y adaptación de Carabineros a nuevas herramientas tecnológicas que permitan una respuesta más eficaz y menos invasiva en determinados escenarios.
Sin embargo, la medida no está exenta de debate. Organizaciones de derechos humanos y expertos en seguridad han expresado en otras ocasiones su preocupación por el uso de este tipo de dispositivos, solicitando garantías de que su implementación se realizará bajo estrictos protocolos y con supervisión adecuada.
El desarrollo del plan piloto en marzo será clave para evaluar la efectividad y seguridad de las pistolas táser en casos de violencia intrafamiliar, así como para ajustar su uso en caso de ser necesario.










