Diana Diaz-Rizzolo, médica especialista en obesidad, ha lanzado una importante advertencia sobre la comprensión de la actividad física en nuestra vida diaria. En un reciente asesoramiento en redes sociales, ella subraya que el simple hecho de entrenar durante dos horas al día no es suficiente para considerarse una persona activa. Esta aclaración busca desmitificar la noción común de que el ejercicio estructurado en el gimnasio garantiza una vida activa y saludable. La doctora enfatiza que es crucial diferenciar entre el ejercicio planeado y la actividad física cotidiana, una distinción que puede influir profundamente en nuestra salud.
La especialista explica que muchas personas pueden ir al gimnasio regularmente pero, al mismo tiempo, llevar un estilo de vida sedentario. Esto significa que, aunque dediquen tiempo todos los días al entrenamiento, podrían estar sentados el resto del día, lo que no fomenta un estilo de vida activo. Diaz-Rizzolo aclara que ser ‘activos’ implica incorporar movimiento a lo largo del día, no solo durante las sesiones de ejercicio formal, lo que ella llama «Non Exercise Activity Thermogenesis» o NEAT, que juega un papel crucial en el gasto calórico diario.
El NEAT incluye todas las actividades cotidianas que realizamos, desde caminar hasta hacer tareas del hogar, y que, aunque no sean consideradas ejercicio formal, contribuyen en gran medida a nuestro gasto energético diario. La doctora recalca que, sin aumento de este tipo de actividad, la efectividad del entrenamiento estructurado puede verse comprometida, impidiendo así el logro de metas de salud y bienestar. Esto debe ser un llamado de atención para aquellos que piensan que el gimnasio es la única solución para mantenerse activos.
Además, para establecer una referencia sobre lo que significa ser activo, se citan recomendaciones del American College of Sports Medicine. Según estas pautas, alcanzar entre 10,000 y 12,499 pasos diarios es lo que se considera una actividad normal para mantener una salud óptima. Por otro lado, si una persona camina menos de 5,000 pasos diarios, se le clasifica como sedentaria, a pesar de sus esfuerzos en el gimnasio. Esto subraya la importancia de no solo realizar ejercicio, sino de estar en movimiento de manera constante durante el día.
Finalmente, Diaz-Rizzolo aconseja a sus seguidores que para reactivar su NEAT, deben encontrar oportunidades para moverse en su rutina diaria. Esto puede incluir caminar en lugar de conducir para distancias cortas, usar las escaleras en lugar del ascensor y realizar paseos cortos durante intervalos de trabajo. De esta forma, la combinación de actividad diaria y ejercicio regular puede conducir a un estilo de vida más saludable y activo, mitigando los riesgos asociados con el sedentarismo y mejorando el control del peso corporal.










