El presidente del gremio de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (ASIMET), Fernando García, ha enfatizado la necesidad de crear un entorno comercial justo que impulse el desarrollo de la industria nacional. Durante una reciente declaración, García subrayó que para que las empresas chilenas puedan innovar y crecer, es fundamental que existan condiciones equitativas en el mercado. Este llamado a la acción se produce en un contexto donde las distorsiones estructurales en los flujos comerciales globales, exacerbadas por la guerra comercial entre potencias, amenazan la competitividad de las industrias locales.
ASIMET ha expresado su profunda preocupación por el impacto negativo de las prácticas anticompetitivas que están afectando a la industria chilena. Según el gremio, la sobreoferta mundial de acero y otros productos industriales, que ingresan al país a precios anómalos, están desdibujando el equilibrio competitivo. Las empresas chilenas se ven forzadas a competir con productos importados que, en muchos casos, no cumplen con las normativas laborales y ambientales exigidas en el país, lo que pone en aprietos a la producción local.
Fernando García reiteró que el objetivo no es demandar un proteccionismo absoluto, sino establecer «reglas del juego justas» que permitan tanto la entrada de productos competitivos como el fortalecimiento de las capacidades productivas nacionales. En esta línea, destacó que la defensa de la industria nacional es esencial para el crecimiento del país y la generación de empleos de calidad. A su juicio, es vital encontrar un balance entre el comercio justo y la soberanía industrial para asegurar un futuro económico sólido.
Ante esta problemática, ASIMET ha realizado un llamado urgente al Gobierno para que asuma un papel más activo en la defensa del mercado interno. Una de las propuestas centrales gira en torno al fortalecimiento de la Comisión Nacional Encargada de Investigar la Existencia de Distorsiones en el Precio de las Mercaderías Importadas (CNDP), cuya función es clave para identificar y corregir prácticas desleales. García aboga por una mayor independencia de esta institución, sugiriendo que se incorpore a profesionales con experiencia en comercio internacional y defensa de la competencia.
Adicionalmente, el gremio propone la creación de una Secretaría Técnica permanente capaz de realizar investigaciones robustas y verificar información de manera efectiva. Se busca también establecer un sistema de monitoreo continuo que permita detectar distorsiones y activar alertas tempranas. «El país no puede permanecer estático ante la competencia global con una institucionalidad débil. Debemos aprender de otros países que implementan medidas defensivas para proteger sus industrias. La apertura comercial debe ir de la mano con un marco de defensa que resguarde a nuestros sectores productivos», concluyó Fernando García.










