En la ciudad de Lima, el miércoles 29 de julio se llevó a cabo la Parada Militar del Perú, un evento que se realiza cada año como parte de las celebraciones por el Día de la Independencia, conmemorando este 2022 el 205.º aniversario de la independencia del Perú. La festividad, que tuvo lugar en la emblemática avenida Brasil, atrajo a aproximadamente 300 mil asistentes, quienes presenciaron el desfile militar que inició a las 10:40 a. m. En esta ocasión, la presencia de la nueva gobernante, Keiko Fujimori Higuchi, fue uno de los elementos más destacados, ya que asumió la presidencia apenas un día antes del evento. Esta participación no solo marcó su debut ante el público, sino que también simbolizó un renovado liderazgo en un contexto de gran fervor patriótico.
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue la participación de Chile como país invitado, lo cual resalta el espíritu de camaradería entre naciones vecinas. Con una delegación compuesta por once miembros, entre ellos un oficial y diez cadetes de la Escuela Naval «Arturo Prat», los soldados chilenos marcharon con orgullo, mostrando su bandera nacional ante una multitud entusiasta que los aplaudió. Este año, la coordinación para la participación de las delegaciones extranjeras fue más amplia de lo habitual, reflejando una creciente colaboración militar y diplomática que se ha ido fortaleciendo entre los dos países desde hace años.
El coronel del Ejército peruano Luis Zevallos Torres, quien se encarga de la Oficina de Prensa e Imagen Institucional del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, explico que la participación de Chile se amplió considerablemente a última hora, resaltando la relación cordial que existe entre las fuerzas militares de ambas naciones. Zevallos también comentó sobre la participación de cadetes peruanos en desfiles en Chile y ejercicios conjuntos, lo que evidencia el compromiso de los dos países de trabajar juntos en el ámbito militar, incluyendo actividades programadas para los próximos años que buscan intercambiar experiencias y lecciones aprendidas en situaciones de emergencia.
A pesar de la historia de conflictos pasados, como la Guerra del Pacífico, el coronel Zevallos enfatizó que no existen preocupaciones por reacciones negativas del público. La atmósfera durante la Parada Militar fue de gran cordialidad y respeto, reflejando el cariño del pueblo peruano hacia todas las delegaciones que participaron. «Todas fueron aplaudidas», afirmó, destacando así la importancia del evento como un símbolo de unidad y paz en la región. Es evidente que el entendimiento y la camaradería han superado las rivalidades históricas.
Finalmente, uno de los momentos más emotivos de la ceremonia se produjo con el homenaje a los comandos Chavín de Huántar, donde la presidenta Keiko Fujimori no pudo contener la emoción al recordar la exitosa operación de rescate que marcó un hito en la historia reciente del Perú. Este emotivo tributo no solo puso de relieve el sacrificio de los comandos, sino que también sirvió para unir a la nación en torno a recuerdos significativos que forjan la identidad y fortaleza del pueblo peruano. La Parada Militar del 29 de julio se consolidó una vez más como un evento que no solo celebra la independencia, sino también la unidad y el orgullo nacional.








