El proyecto BioAysén ha iniciado una nueva etapa centrada en la identificación y certificación de servicios ecosistémicos en terrenos de interés, lo cual es fundamental para el desarrollo de iniciativas que generen créditos de biodiversidad y de carbono. Este avance se enmarca dentro de un enfoque más amplio hacia un modelo de desarrollo sostenible para la región de Aysén, y se llevó a cabo la semana pasada mediante una visita del equipo de expertos vinculados al proyecto de Bien Público BioAysén: Observatorio de Biodiversidad y Valorización de Capital Natural de Aysén. En estas jornadas se realizó un trabajo en terreno, particularmente en Río Cajón, donde se identificó la flora y fauna nativa y los ecosistemas que subyacen en los terrenos de interés.
Durante el proceso, especialistas de la Fundación Chile Circular y del Forest Stewardship Council (FSC), en colaboración con la Corporación Nacional Forestal (Conaf), comenzaron la recolección de información pertinente sobre la biodiversidad presente en las áreas seleccionadas. La meta principal es certificar los proyectos que reconozcan la importancia de los servicios ecosistémicos, habilitando la emisión de bonos de biodiversidad y carbono. Este enfoque busca integrar un sistema de pagos por retribución ambiental que alinea la conservación de la naturaleza con el desarrollo económico, beneficiando tanto a la región como a sus habitantes.
Humberto Marín Leiva, director de Corfo Aysén, manifestó que esta iniciativa es un reflejo de la visión estratégica del organismo. «Queremos que Aysén se proyecte como un referente nacional en manejo sustentable y acción climática», comentó. Afirmó que BioAysén no solo se dedica a certificar los servicios ecosistémicos, sino que también busca crear un modelo que transforme la biodiversidad en una oportunidad de desarrollo económico, mediante la articulación de esfuerzos públicos y privados. Esto permite avanzar hacia la construcción de un modelo piloto para la valorización del capital natural y la biodiversidad en la región.
Gonzalo Pumarino, director ejecutivo de la Fundación Chile Circular, subrayó la relevancia del proyecto a nivel nacional y continental. Según Pumarino, BioAysén es pionero en la implementación de proyectos concretos que utilizan modelos de pagos basados en el valor de la naturaleza. En este sentido, destacó que los bosques son la base de un nuevo ciclo de desarrollo regional, ya que facilitan el secuestro de carbono, la provisión de agua, la conservación del suelo, así como servicios recreativos y la protección de especies. Este enfoque no solo busca mitigar los efectos del cambio climático sino también proporcionar beneficios tangibles a los habitantes de la región.
Finalmente, el jefe provincial de Conaf Coyhaique, José Luis Pérez, enfatizó que las recientes visitas han demostrado que es factible promover un desarrollo local que potencie la biodiversidad y los servicios ecosistémicos del bosque. La colaboración con BioAysén fortalece este esfuerzo, brindando herramientas para la valorización y certificación de servicios ecosistémicos que posicionan a la región como un líder en manejo sostenible y conservación de bosques. Esta sinergia consolida un modelo de desarrollo basado en la naturaleza que ofrece beneficios concretos tanto para productores como productoras de la región.










