La columna vertebral es una estructura fundamental para nuestra salud y bienestar, pero muchos de nosotros no somos conscientes de los hábitos perjudiciales que pueden afectar su funcionamiento. Según Marcelo Arancibia, kinesiólogo y entrenador, mantener hábitos saludables es crucial para prevenir lesiones y reducir la incidencia de dolores crónicos. Un estudio publicado en The Lancet Rheumatology en 2020 reveló que alrededor de 619 millones de personas en el mundo sufren de lumbalgia, lo que pone de relieve la importancia de cuidar nuestra columna para evitar convertirse en parte de esta estadística alarmante.
Uno de los principales hábitos identificados por Arancibia es el sedentarismo. Pasar largas horas sentado, especialmente sin cambios de posición, aumenta la presión sobre la columna y los discos intervertebrales, lo que puede llevar a dolores y lesiones graves. Para contrarrestar este efecto, el kinesiólogo recomienda romper con el sedentarismo mediante breves momentos de movimiento cada cierto tiempo, lo que no solo aliviará la presión en la columna, sino que también mejorará la circulación y la salud en general.
El tabaquismo es otro hábito perjudicial señalado por Arancibia. Fumar no solo está relacionado con problemas respiratorios, sino que también afecta negativamente la salud de la columna vertebral. Según estudios, el consumo de tabaco puede comprometer la vascularización de los discos intervertebrales, acelerando su degeneración y aumentando la probabilidad de experimentar dolor de espalda. Por lo tanto, dejar de fumar puede ser un paso fundamental hacia la mejora de la salud lumbar y la calidad de vida.
Si bien es esencial moverse regularmente para mantener la columna fuerte, Arancibia advierte sobre los riesgos del sobreentrenamiento. A menudo, las personas se sienten motivadas a ejercitarse intensamente, sin embargo, el exceso de esfuerzo puede causar un desgaste innecesario en la columna. Encontrar un equilibrio adecuado en la rutina de ejercicios es vital; combinar actividades de fuerza, flexibilidad y descanso es la clave para un sistema musculoesquelético sano y funcional.
Finalmente, la evaluación médica también es un aspecto crucial para preservar la salud de la columna. Antes de comenzar cualquier programa de entrenamiento, es recomendable realizar chequeos médicos que permitan identificar posibles problemas preexistentes. Con este enfoque preventivo y la adopción de hábitos saludables, como los mencionados por Marcelo Arancibia, podemos cuidar nuestra columna vertebral y garantizar una vida activa y libre de dolor.










