En un contexto marcado por la controversia relacionada con el presunto amarre de funcionarios públicos, el Gobierno ha decidido dar un giro significativo al nombrar a Macarena Cortés como la nueva directora del Servicio Nacional de Acceso a la Justicia y Defensoría de Víctimas, en sustitución de Patricia Muñoz. Esta decisión responde a las intensas críticas que surgieron después de que se contemplara la elección de Muñoz, quien se encuentra en su tercer trimestre de embarazo, lo que habría generado complicaciones en su gestión debido a la cercanía del periodo de pre y postnatal.
Macarena Cortés, abogada de la Universidad de Chile y con una sólida formación académica, ha acumulado una experiencia considerable en el ámbito de los derechos humanos y la justicia social. Sus estudios de postítulo en justicia restaurativa en la Universidad de Ginebra, así como su especialización en políticas públicas en FLACSO y protección de derechos de la infancia en UNICEF, la convierten en una candidata idónea para liderar esta nueva dirección. Hasta ahora, Cortés se ha desempeñado como jefa de la División de Reinserción Social del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, destacándose por su enfoque en la rehabilitación de exsentenciados.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ha comunicado que Cortés tomará posesión de su nuevo cargo el 1 de enero de 2026. Este nombramiento no solo busca apaciguar las críticas que rodeaban a la elección de Muñoz, sino que también apunta a re fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de garantizar el acceso a la justicia y la protección de las víctimas. La designación de Cortés es vista como una apuesta estratégica para abordar los desafíos actuales en el sistema de justicia.
Las organizaciones de derechos humanos y de protección infantil han reaccionado positivamente a este cambio de liderazgo. Muchos expertos consideran que la experiencia de Cortés en la rehabilitación social y la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes será fundamental para implementar políticas efectivas y sensibles a las necesidades de las víctimas y sus familias. Este enfoque integral podría significar un avance significativo en la forma en que se abordan los casos de violencia y abuso en el país.
En resumen, la elección de Macarena Cortés como nueva directora del Servicio Nacional de Acceso a la Justicia y Defensoría de Víctimas representa un paso adelante en la consolidación de un liderazgo comprometido con la justicia social y el respeto por los derechos fundamentales. A medida que se aproxima su asunción al cargo, la expectativa se genera en torno a las iniciativas que implementará para mejorar el acceso a la justicia y ofrecer una atención adecuada a las víctimas en el país.










