La Contraloría General de la República (CGR) ha revelado serias irregularidades en la gestión del Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (SIMCE) para el año 2024, poniendo en entredicho la capacidad de la Agencia de Calidad de Educación (ACE) para llevar a cabo estas evaluaciones. Ayer, se hizo evidente un nuevo error cuando un grupo de colegios en Santiago y Providencia no pudo realizar el examen debido a la falta de examinadores, lo que destaca una posible falta de preparación y organización por parte de la agencia. Esta situación no solo perjudica a los estudiantes, sino que también mina la credibilidad del sistema educativo en su conjunto.
La auditoría realizada por la CGR ha expuesto que más de $400 millones en recursos asignados para la toma de las pruebas del SIMCE 2024 fueron utilizados de manera irregular. Entre las anomalías destacadas se encuentran multas no cobradas a proveedores que no cumplieron con los servicios contratados. En particular, se identificó que 142 examinadores aplicaron las evaluaciones sin cumplir los requisitos necesarios para su función, lo que pone en duda la validez de los resultados obtenidos. Es preocupante que la ACE no haya tomado medidas ante estas violaciones contractuales.
A medida que la investigación avanzaba, se descubrió que, en 45 cursos destinados a estudiantes con discapacidad sensorial, no se registró la presencia de los examinadores obligatorios. Esta falta de supervisión reafirma las deficiencias en la preparación para una inclusión efectiva en el sistema educativo. Además, se encontró que 111 examinadores que aplicaron el SIMCE a alumnos con discapacidad sensorial carecían de la certificación necesaria, lo que plantea serias dudas sobre la calidad y la adecuación de las evaluaciones realizadas a estos estudiantes vulnerables.
Otro hallazgo alarmante fue la omisión de acompañantes de aula para 699 cursos que atendían a estudiantes con Necesidades Educativas Especiales. La falta de provisión de estos acompañantes violó claramente lo estipulado en los contratos, con multas por un total de $276.004.694 que no fueron cobradas. Asimismo, se reportaron retrasos en la entrega del material de aplicación del SIMCE, con discrepancias en las sanciones que evidencian una grave falta de control y gestión por parte de la ACE.
Por si fuera poco, se constató una grave inconsistencia en los registros de asistencia de los estudiantes. Un total de 34.415 alumnos que presenciaron al menos un día del SIMCE figuraban como ausentes en los registros de la ACE, impidiendo que obtuvieran sus resultados. Este problema pone de manifiesto la necesidad de mejorar los mecanismos de control y validación de la asistencia escolar. La Contraloría ha instado a la ACE a implementar medidas correctivas y ha solicitado la documentación pertinente para asegurar que se tomen las acciones necesarias en el futuro.









